TRASTORNOS GENERALIZADOS DEL DESARROLLO escrito por Claudia Sánchez Redondo, logopeda de XiCaEs
El Trastorno Generalizado del Desarrollo (TDG) se trata, en concreto, de un amplio abanico de síndromes y trastornos que se caracterizan por deficiencias graves y alteraciones en varias áreas del desarrollo como la comunicación, la interacción social o la existencia de comportamientos, aptitudes o intereses estereotipados.
Aunque estos trastornos suelen aparecer durante la infancia, antes de los tres años de edad, sus síntomas pueden perdurar hasta la vida adulta.
El “Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales”, editado por la Asociación de Psiquiatría Americana y publicado en español en 2002 (DSM-IV-TR), define los trastornos generalizados del desarrollo como “una perturbación grave y generalizada de varias áreas del desarrollo: habilidades para la interacción social, habilidades para la comunicación o la presencia de comportamientos, intereses y actividades estereotipadas”. Las alteraciones cualitativas que definen estos trastornos no son coherentes ni están en proporción con el nivel de desarrollo o la edad mental de la persona.
Las características, a rasgos generales y siempre teniendo en cuenta que cada persona es diferente, son las siguientes:
- Déficits en el reconocimiento social:
- Aislamiento e indiferencia hacia otras personas.
- Falta de interés por aspectos sociales de la interacción.
- Cero contacto social espontáneo, pero aceptación pasiva de los intentos de aproximación a otras personas.
- Establecimiento de contactos sociales espontáneos, pero de manera “extraña” y muy vinculada a sus rituales y preocupaciones obsesivas. Falta de interés por las ideas y sentimientos de otros.
- La forma más leve suele encontrarse en adultos con deficiencias sociales severas en la infancia, pero que han progresado mucho. Poseen una pobre comprensión de reglas para la interacción social y escasa sensibilidad en relación con los otros.
- Déficits en la comunicación social:
- Ausencia de intencionalidad comunicativa.
- Expresión solo de deseos, sin otras formas comunicativas.
- Expresión de comentarios sobre hechos, pero que no forman parte de un intercambio social o son irrelevantes al contexto.
- Uso de un lenguaje elaborado, pero sin implicación en una auténtica pauta de conversación recíproca. Presencia de temas repetitivos y largos monólogos, sin tener en cuenta al interlocutor.
- Déficits en imaginación y comprensión social:
- Ausencia completa de imitación significativa y juego de ficción.
- Presencia de imitación, pero sin comprensión real del significado de la acción realizada.
- Representación estereotipada y repetitiva de cierto rol sin variación ni empatía.
- En personas mayores y más capaces hay cierta apreciación de que “algo sucede” en la mente de otros, pero sin comprender qué es. Cierta habilidad para reconocer sentimientos de otros, pero más a un nivel intelectual que empático y emocional.
- Déficits en habilidades conductuales
- Predominio de conductas motoras estereotipadas.
- Movimientos repetitivos más complejos, de carácter ritual. Vinculación intensa e inexplicable a ciertos objetos.
- Insistencia a realizar ciertas secuencias de acciones o en la representación o construcción de ciertos contenidos y objetos.
- Preocupación obsesiva por algunos contenidos intelectuales.
Para realizar un plan de intervención en personas con TDG es necesario prestar especial atención a las habilidades y puntos fuertes de estas personas. Realizar una evaluación que implica todos los aspectos comentados es fundamental para que la intervención sea lo más estructurada e individualizada posible.

Claudia Sánchez Redondo- Logopeda
Grado en Logopedia en la Universidad de Valencia. Especializada en logopedia clínica en daño neurológico y en terapia miofuncional.
Trayectoria profesional: Logopeda en una clínica con niños/as con dificultades de aprendizaje
Actualmente trabaja en Xicaes, tratando con los niños/as que tienen alterada la comprensión y/o producción del lenguaje, el habla, la voz, trastornos orofaciales mediante terapia miofuncional y alteraciones en la deglución.
