Respiración diafragmática

RESPIRACIÓN DIAFRAGMÁTICA escrito por Claudia Sánchez Redondo, logopeda de XiCaEs

¿Qué es la respiración diafragmática?

En nuestro día a día, la forma más frecuente de respiración en la mayoría de la población sería la torácica. Este tipo de respiración no oxigena ni purifica lo suficiente la sangre ya que se trata de un tipo de respiración muy superficial. Está indicada para utilizarse en situaciones de ejercicio físico intenso.

La diferencia entre la respiración torácica y la respiración abdominal reside en cómo se expanden y se contraen los pulmones durante la inspiración y expiración.

La respiración diafragmática, también llamada respiración abdominal o profunda, es un tipo de respiración donde usamos principalmente la acción del diafragma. Se trata de un músculo ubicado en la base de los pulmones que se contrae cuando inspiramos, adoptando una forma más plana y permitiendo así que se produzca la entrada de aire a los pulmones. Cuando pasa lo contrario, que el diafragma se relaja, aumenta su volumen, presiona los pulmones y da paso a la expiración.

Cuando seamos capaces de generalizar la respiración abdominal a nuestra vida cotidiana, aparecerá una mejora en los niveles de oxígeno, reduciendo la fatiga cuando se realiza deporte y muy importante, disminuirá los niveles de estrés y ansiedad.

¿Cómo conseguimos esta respiración?

Es recomendable comenzar practicando este ejercicio tumbado en la cama unos minutos antes de irnos a dormir. Una vez lo hayamos dominado tumbados, podemos ir cambiando, probar sentados y finalmente de pie. Es muy importante asegurarnos de que la cabeza, el cuello y la columna están en línea recta.

  1. Nos acostamos cómodamente boca arriba (posteriormente podemos probar sentados), poniendo tus manos sobre el abdomen
  2. Antes de comenzar, expulsa completamente el aire de tus pulmones, puedes hacer algunos suspiros o exhalar por la El objetivo es vaciar los pulmones de aire residual, aumentando así la necesidad de inspirar más profundamente
  3. Inicia la respiración abdominal, dirigiendo el aire durante la inspiración hacia tu abdomen, como si quisieras empujar hacia arriba las manos que están sobre él
  4. Retén unos instantes el aire en tus pulmones, provocando una pequeña apnea
  5. Cuando sientas la necesidad de expulsar el aire, hazlo relajando tu Este se desinflará y las manos bajarán con él
  6. Quédate un instante con los pulmones vacíos, sintiendo cómo te vas relajando, y en cuanto sientas nuevamente el impulso de inspirar, hazlo profunda y lentamente volviendo a llenar tus pulmones mientras tu abdomen sube

Para facilitar este ejercicio y sentir cómo se hincha el abdomen durante la inspiración y cómo se deshincha durante la expiración, podemos ponernos un libro de peso moderado sobre el vientre y observar como sube y baja durante estos movimientos.

Es muy importante la repetición de este ejercicio para poder aprenderlo y llegar a generalizarlo. Por ello es recomendable hacerlo entre 2-3 veces al día durante 10 minutos cada repetición.

Claudia Sánchez Redondo- Logopeda

Grado en Logopedia en la Universidad de Valencia. Especializada en logopedia clínica en daño neurológico y en terapia miofuncional.

Trayectoria profesional: Logopeda en una clínica con niños/as con dificultades de aprendizaje

Actualmente trabaja en Xicaes, tratando con los niños/as que tienen alterada la comprensión y/o producción del lenguaje, el habla, la voz, trastornos orofaciales mediante terapia miofuncional y alteraciones en la deglución.