CONSEJOS PARA LA PREVENCIÓN DE CAÍDAS escrito por Estela García Martín, Terapeuta Ocupacional y Fisioterapeuta de XiCaEs
El proceso natural de envejecimiento de las personas conlleva a que los reflejos y nuestra movilidad vayan disminuyendo, aumentando así el riesgo de sufrir caídas.
Las consecuencias de las caídas pueden ser muy diversas, desde simples golpes donde se producen hematomas a consecuencias más graves como pueden ser fracturas de algún hueso que necesiten cirugía para reparar el daño o necesitar puntos en heridas producidas en el momento de la caída. Las consecuencias no son únicamente físicas, también pueden producir reacciones emocionales como el no querer salir de casa o no realizar actividades de ocio por el miedo a una nueva caída.
Por ello, es muy beneficioso el mantenimiento de buenos hábitos en cuanto al ejercicio físico y la alimentación. En combinación, ambas nos proporcionan mayor posibilidad de tener un mejor envejecimiento, retrasando las situaciones de riesgo.
Además de intentar mantenernos saludables, debemos cuidar el entorno por el que nos movemos para hacerlo lo más seguro posible. Podemos realizar actuaciones sencillas que nos permiten mantener el entorno seguro, como por ejemplo:
- Despejar las zonas de paso quitando objetos que puedan aumentar el riego de tropezarnos.
- Reducir cantidad de mobiliario de las habitaciones.
- Evitar los cables en medio de la habitación retirándolos hacia un lado o cerca de la pared.
- En ocasiones es necesario retirar objetos como las alfombras ya que causan caídas debido a las arrugas que se pueden formar o se desplazan fácilmente por el suelo. Aun así, si no se desea retirarlas, es aconsejable utilizar materiales antideslizantes para que la alfombra no se desplace de su sitio.
- Mantener una buena iluminación de los espacios, ya que con el proceso de envejecimiento la visión se ve afectada. Además es recomendable realizarse una revisión de la vista anualmente.
- Pequeñas adaptaciones en nuestro hogar como poner los objetos más cotidianos a nuestro alcance para evitar tener que subirnos a sillas o escaleras para alcanzarlos.
- El calzado utilizado es aconsejable que sea cerrado y antideslizante.
Cuando encontramos dificultades en la movilidad de las personas mayores es aconsejable consultar con profesionales que puedan asesorarnos acerca del apoyo técnico que nos ayudará en el desarrollo de actividades básicas como los desplazamientos o el aseo. Algunos de estos objetos son: bastones, andadores, muletas, sillas de ruedas, esponjas con mango alargado, mangos engrosados, sillas de ducha, tablas de transferencias, entre otros. Estos profesionales se encargarán de asesorar y, a su vez, entrenar a la persona o personas que vayan a intervenir en el proceso para que sean usados de la manera correcta y a la medida correcta.
Por último, es imprescindible la realización de ejercicio físico con pequeños estiramientos realizados de forma habitual que permitirán tener lo que denominamos un envejecimiento activo. Esto nos permite mantener mejor el equilibrio y coordinación de nuestro cuerpo y mantener el buen funcionamiento de nuestra musculatura.

Estela García Martín- Terapeuta Ocupacional y Fisioterapeuta
Graduada en Terapia Ocupacional y Fisioterapia por la Universidad Católica San Vicente Mártir de Valencia.
Trayectoria profesional: terapeuta ocupacional en centros para personas con enfermedad mental y en una escuela infantil inclusiva. Fisioterapeuta en una clínica privada.
Actualmente trabaja en Xicaes realizando intervenciones de Terapia Ocupacional y Fisioterapia con los niños y sus familias.
