Motricidad gruesa

MOTRICIDAD GRUESA escrito por Estela García Martín, Terapeuta Ocupacional y Fisioterapeuta de XiCaEs

La motricidad gruesa es una habilidad indispensable de las personas para poder interactuar con el mundo que nos rodea. Sin esta habilidad no podríamos caminar, correr, saltar, nadar, ir en bicicleta o conducir. Todas estas acciones mencionadas también requieren el control de la fuerza, el equilibrio, la coordinación, el espacio y dominar el propio cuerpo.

Para adquirir todas las habilidades requeridas nuestro cuerpo se mantiene en un constante aprendizaje. Hoy nos acercamos al desarrollo de la motricidad gruesa en la infancia.

Pero, ¿qué es exactamente la motricidad gruesa?

Es la capacidad que tiene el ser humano de controlar, coordinar y realizar movimientos voluntarios activando grupos musculares grandes los cuales permiten el desplazamiento, el equilibrio o el cambiar de postura.

Debemos tener en cuenta ciertos aspectos:

La motricidad gruesa es la base de la motricidad fina.

La motricidad gruesa se inicia antes que la motricidad fina, aunque en ciertos aspectos se trabajen conjuntamente.

La motricidad gruesa nos permite explorar nuestro entorno gracias al dominio que se va adquiriendo del propio cuerpo.

¿Cuáles son los principales hitos motores en los primeros años de vida?

El primer mes levanta la cabeza.

A los 3 meses es capaz de girarse boca abajo.

Entre los 6 y 7 meses se mantiene sentado e inicia el gateo.

A los 12 meses se mantiene de pie con o sin ayuda.

Entre los 13 y 18 meses camina.

Entre los 18 meses y los 24 meses reconoce algunas partes de su cuerpo, empieza a subir escaleras y ayuda a vestirse.

A los 24 meses comienza a correr.

Con 3 años es capaz de ir en triciclo.

Con 4 años es capaz de vestirse y desvestirse algunas prendas de ropa. 

Debemos saber que un signo de alerta no implica que siempre exista un trastorno neurológico, pero si es recomendable que un pediatra lo valore de manera minuciosa, todas las dudas deben consultarse con un experto.

¿Cuándo debemos consultar con nuestro pediatra?

  • Si a los 4 meses de edad el bebé no sostiene su cabeza (no hay control cefálico).
  • Cuando no hay un seguimiento visual.
  • Si a los 9 meses de edad el niño no se sienta (no hay sedestación).
  • Si a los 12 meses de edad no se pone de pie ni siquiera con apoyo.
  • Si a los 18 meses de edad no hay signos de marcha (ni siquiera con apoyo), suele acompañarse con rigidez y movimientos involuntarios.

Estela García Martín- Terapeuta Ocupacional y Fisioterapeuta

Graduada en Terapia Ocupacional y Fisioterapia por la Universidad Católica San Vicente Mártir de Valencia.

Trayectoria profesional: terapeuta ocupacional en centros para personas con enfermedad mental y en una escuela infantil inclusiva. Fisioterapeuta en una clínica privada.

Actualmente trabaja en Xicaes realizando intervenciones de Terapia Ocupacional y Fisioterapia con los niños y sus familias.