Jugar es una necesidad y un derecho de la infancia

JUGAR ES UNA NECESIDAD Y UN DERECHO DE LA INFANCIA escrito por Pilar Rubert Saura, coordinadora de XiCaEs

Beneficios de los juegos en los niños/as:

– Fomentan el aprendizaje. Es bien sabido que todos aprenden a través del juego
– Permiten una socialización al compartir intereses y una actividad común
– Favorecen la integración social al aprender el funcionamiento de las reglas
– Desarrollan conductas positivas junto con la resolución de conflictos
– Ayudan a comprender las emociones y a expresarlas de manera adecuada
– Desarrollan la psicomotricidad
– Facilitan y fomentan el desarrollo del lenguaje
– Motivan y fomentan la curiosidad, factor necesario para el aprendizaje
– Desarrollan la imaginación y la creatividad

Todos los niños van pasando por las diferentes etapas del juego, según el momento evolutivo en el que se encuentren. Es por ello que no se puede pretender que los niños desarrollen un tipo determinado de juego si aún no están preparados para ello.

Primero hay que percibir los estímulos del entorno, recibir las respuestas sensoriales y afectivas. Seguidamente habrá que investigar, poner a prueba el objeto y las interacciones. Buscar nuevos estímulos o situaciones como coger, apretar, tirar objetos al suelo, llevárselos a la boca…

La adaptación y creación de juegos para niños con discapacidad es básica para el desarrollo y estimulación. Por ello es muy importante tener unas consideraciones previas en juegos para niños que presentan una discapacidad. En la mayoría de ocasiones sólo es necesario variar las formas, la complejidad del juego, los objetivos o las reglas para que puedan participar en la actividad.

No es conveniente abusar de las adaptaciones. Sólo hay que brindarle los medios y apoyos cuando sea imprescindible y los que sean necesarios. Si el niño va a realizar una actividad, la cual se sabe que controla, no es necesario que se le ofrezca ayuda alguna. Si no es posible adaptar el juego en un equipo, el adulto responsable deberá asignar un rol al niño que sea compatible con sus capacidades.

En cuanto a los juguetes recomendamos:

Discapacidad motórica

Los pulsadores o botones sean  accesibles, de tamaño grande y que no requieran gran fuerza para accionarlos.

Las piezas de los juguetes deberán ser fáciles de encajar.

En juguetes de sobremesa éstos deberán disponer de material antideslizante en su parte inferior.

No deben obligar a efectuar movimientos simultáneos.

Si es necesario engrosar piezas, mangos o agarradores para facilitar su agarre y manejo.

Añadir cuerdas o varillas para facilitar el arrastre de algunos juguetes.

Discapacidad auditiva

Los juguetes con sonido deben tener control de volumen y salida opcional de auriculares para poder adaptarlo al resto auditivo del niño.

 Si tiene efectos sonoros, éstos deberán acompañarse de otros efectos perceptibles para los niños (luces, imágenes, vibraciones…).

 Traducir los mensajes orales a mensajes escritos.

Discapacidad visual

Para estimular el juego de los niños/as, los padres y personas de su entorno deben motivarles e invitarlos a explorar los juguetes, explicarles dónde están, cómo son y cómo utilizarlos. Estimular el resto de los sentidos que le darán información y orientación sobre texturas, formas o tamaños y comprenderán cómo son las cosas, los elementos y juguetes que les rodean.

Se procurará que tengan un diseño sencillo, realista y fácil de identificar al tacto.

Se potenciará la incorporación de elementos sonoros y distintas texturas.

No deberán incluir muchas piezas de pequeño tamaño. Si se incluyen deberán permitir una cómoda y rápida clasificación de las mismas al tacto.

Deberán presentar colores muy vivos y contrastados para que puedan ser percibidos por niños con resto visual.

Discapacidad intelectual

Todo aquello que posibilite la llegada de información exterior y la percepción de los estímulos sensoriales favorece su desarrollo cerebral. Por lo tanto, el empleo de apoyos apropiados puede mejorar sus capacidades funcionales.

El juego, además de servir como herramienta de estimulación, también les ayuda a relacionarse con los demás. No obstante, en relación con la edad, es importante insistir en que las indicaciones que proporcionan las empresas han de ser siempre orientativas, teniendo más en cuenta los gustos y posibilidades personales que la edad cronológica.

Que tengan fácil manejo para permitir el juego con autonomía.

Que resulten atractivos para mantener su atención e interés durante todo el juego.

Nunca podemos partir de la discapacidad del niño/a sino de su capacidad, es decir de lo que puede hacer.

Pilar Rubert Saura- Coordinadora

Integradora Social

Dilatada experiencia en proyectos destinados a niños/as que presentan necesidades educativas especiales.

Coordinadora de la mayor parte de los Campus Natura que se han llevado a cabo hasta la actualidad.