Inclusión e integración

INCLUSIÓN E INTEGRACIÓN escrito por Pilar Rubert Saura, coordinadora de XiCaEs

Inclusión e integración, son términos que en muchas ocasiones se utilizan como conceptos iguales que comparten un mismo significado.

Inclusión e integración no son palabras sinónimas. Representan filosofías totalmente diferentes, aún cuando tienen objetivos aparentemente iguales o significados parecidos. No deben confundirse, pues conceptúan perspectivas distintas de análisis de la realidad y en consecuencia plantean distintos modelos de intervención.

La integración social, supone que personas que se encuentran en diferentes grupos sociales se reúnan bajo un mismo objetivo.  Relacionada con la defensa de los derechos humanos. Implica el reconocimiento social político y jurídico de la diversidad, la igualdad social de todas las personas sin excepción. Es el instrumento que garantiza el acceso a servicios públicos y a la igualdad de oportunidades.

Para que exista una integración verdadera los individuos deben dejar a un lado todos los prejuicios sobre la otra persona. Cada persona parte con más o menos habilidades, con unas carencias y necesidades concretas que hace que los ritmos sean diferentes, las metas variadas y variables

Integrar supone exigir que todas las personas, con o sin discapacidad, participen plenamente en la sociedad para que ésta llegue a estar completa.

La inclusión representa la meta final, el objetivo al que han de dirigirse los sistemas, que entienden que hay una única institución, en la que todo el mundo tiene el mismo derecho a participar. El énfasis se desplaza del individuo, al que hasta entonces se consideraba que había que integrar específicamente, a las modificaciones que se han de realizar para aceptar como un igual a cualquier persona. 

La inclusión lleva implícita la participación,  conllevando la necesidad de identificar y eliminar las barreras que dificulten la incorporación de todos. La participación solo puede darse a través de una aceptación de las personas por ser quienes son  Por lo tanto, la inclusión dirigirá su intervención de manera especial hacia los grupos en riesgo de exclusión, no sólo de personas con necesidades educativas especiales o con discapacidades más o menos graves, sino que ampliará sus perspectivas entendiendo  que todas las personas son en algún momento candidatos a ser excluidos.  Su objeto fundamental de atención han de ser las  personas que se encuentran expuestas, en uno u otro momento, a algún tipo de exclusión social. Requiere que se instauren nuevos modos de pensar y gestionar la diversidad. No es posible conseguir cambios   sin el apoyo de la sociedad. Todos tenemos algo que aportar y con lo que contribuir

Según la RAE, integrar (del latín integrare) es completar un todo con las partes que faltan.

Incluir (del latín includere) es poner a alguien dentro de un conjunto, o dentro de sus límites.

Pasar de la exclusión a la Inclusión supone un proceso largo de cambio y evolución. En medio de esta transición podemos situar la integración.

La inclusión por tanto, representa la última fase en ese proceso lógico y ético de incorporación de las personas a la Sociedad.

Los términos integración e inclusión, se alternarán y en muchos casos se seguirán empleando como sinónimos, aun a sabiendas de que se ha de tender hacia la inclusión. Y la razón es que, en la práctica, las medidas integradoras y las inclusivas se entremezclan y enlazan de tal manera que acaban por confundirse, por lo que toda intervención que respalde la normalización de las personas con diversidad funcional, no puede más que ser recibida con satisfacción.

Como se suele decir, una imagen vale más que mil palabras

Pilar Rubert Saura- Coordinadora

Integradora Social

Dilatada experiencia en proyectos destinados a niños/as que presentan necesidades educativas especiales.

Coordinadora de la mayor parte de los Campus Natura que se han llevado a cabo hasta la actualidad.