GRAFOMOTRICIDAD escrito por Marina Castellet, terapeuta ocupacional de XiCaEs
La grafomotricidad juega un papel clave a la hora del desarrollo de la lectoescritura, para poder comprender qué es, primero hay que entender el significado de la palabra en sí. La palabra grafomotricidad está compuesta por otras dos, “grafo” que significa escritura y “motriz” que es movimiento. Por lo tanto, podemos definir la grafomotricidad como el movimiento o la secuencia de movimientos que realiza la mano o muñeca al escribir, pintar o dibujar.
La grafomotricidad es una actividad que requiere haber desarrollado o adquirido una serie de destrezas previas necesarias para que, al emplearlas en su conjunto, podamos llevar a cabo la tarea deseada. Por lo que, para potenciar esta actividad, también se deberá trabajar los siguientes aspectos:
-Motricidad fina: es la capacidad de realizar movimientos pequeños con precisión, es importante para poder seguir o realizar el trazo.
-Agarre: para el uso del lápiz se utiliza un agarre tridigital que consiste en sostener el lápiz realizando una pinza entre el dedo pulgar y el índice y apoyándolo en el dedo corazón.
-Fuerza: la fuerza en los dedos es primordial para poder realizar un correcto agarre del lápiz, ya que sin esta, mientras pintamos o escribimos, se nos puede caer o resbalar el color de los dedos. También puede suceder que por una falta de fuerza los trazos sean finos e inconsistentes. Por otra parte, hay que tener cuidado en no realizar una fuerza excesiva, apretando los dedos y tensando de más la musculatura de los dedos, la mano y el antebrazo, provocando una rigidez que dificulta los movimientos de la muñeca.
-Coordinación óculo-manual: nos permite realizar cualquier actividad que requiera simultáneamente el uso de los ojos y la mano.
-Orientación espacial: es clave para poder situar y mover nuestro cuerpo en torno al espacio en el que estamos. En la escritura nos centramos en conceptos como derecha-izquierda o arriba y debajo. Puesto que en la lectoescritura consta de una direccionalidad muy específica, empezamos por la parte de arriba de la hoja y siempre desde la izquierda hasta la derecha. La orientación espacial también nos ayuda a copiar dibujos, palabras o letras especialmente aquellas que tienen un “palito” como la p, d o la b “j”.
Algunas actividades que podemos practicar para fomentar el aprendizaje de la grafomotricidad son:
- Pintar, colorear o repasar trazos con lápices, colores, pinceles o rotuladores.
- Jugar a pintar con los dedos o a dibujar sobre arena, sal, harina o texturas similares.
- Realizar laberintos.
- Ensartar objetos tales como para hacer collares o pulseras.
- Jugar con la plastilina, hacer bolitas, churritos …
- Recortar diferentes figuras que tengan tanto líneas rectas como curvas.
- Practicar con juegos de construcción, elaborar torres.
- Explotar pompas con un dedo.

Marina Castellet- Terapeuta ocupacional
Terapeuta Ocupacional por la Universidad Católica San Vicente Mártir de Valencia.
