DIFICULTADES DE APRENDIZAJE escrito por Pilar Rubert Saura, coordinadora de XiCaEs
Entre el 9% y el 16% de la población escolar padece algún trastorno del aprendizaje, que se define como una dificultad específica para la adquisición de un aprendizaje, pese a una instrucción convencional, nivel de inteligencia y oportunidades socioculturales adecuadas.
Estas dificultades siempre han existido, sin embargo actualmente contamos con hallazgos e investigaciones que nos permiten identificar y analizar estos casos.
No todos aprendemos ni de la misma manera, ni al mismo ritmo. Por tanto debemos adaptar la educación teniendo en cuenta las dificultades y las necesidades. Hay niños que para llegar a un punto similar al de “sus iguales” deben realizar un gran esfuerzo.
Las D.A. (Dificultades de Aprendizaje) se asocian a una de las primeras causas de fracaso escolar. En el colegio es donde se suelen detectar con más frecuencia. La escuela concentra aquellas cosas que pueden ser difíciles para el niño: leer, escribir, matemáticas, escuchar, hablar, razonar, etc. Así pues, una detección precoz permitirá hacer una buena intervención tanto en las materias a reforzar como a nivel emocional, siendo este último apartado de suma importancia ya que puede ocasionar en el niño:
- Tristeza
- Frustración
- Decepción
- Problemas conductuales
- Baja autoestima
- Falta de motivación
- Síntomas físicos como dolores de cabeza y estómago
- Adopción de la actitud del “No me importa” como forma de evasión
Los padres juegan un papel importante en la parte emocional. Los niños son muy conscientes de cómo los padres los perciben, ajustándose muchas veces a las expectativas de sus progenitores. Por ello es primordial que los padres tengan las expectativas adecuadas.
El refuerzo positivo es sin duda una motivación para las dificultades de aprendizaje. Resaltar las cosas que hacen bien, incluso las más pequeñas, mejora el estado de ánimo y aumenta la confianza. Encontrar algo en lo que el niño se sienta bien, que le dé sensación de dominio, generará que aumente su autoestima tendiendo a repercutir en otras áreas.
Sencillos consejos que pueden ayudar a promover su motivación:
- Utiliza un lenguaje que le aliente, le anime
- Identifícate con el niño, viendo también la situación desde su punto de vista
- Ofrécele opciones razonables para elegir
- Fomenta sus talentos e intereses
- Cuando una situación no da resultados, cambia la forma de abordarla
- Reevalúa cuantas veces sea necesario
- Ayuda al niño a fijarse metas específicas. Es más fácil y motivador si se anotan en un papel y se colocan en un lugar visible, para que se vean cada día. Celebra los logros con el niño
Y por último, recuerda que si para los padres es difícil aceptar que su hijo presenta dificultades en el aprendizaje, para el niño lo es más cuando ven que “se están quedando atrás” en comparación con sus compañeros de clase. Refuerza sus dificultades de aprendizaje, pero nunca te olvides de reforzar sus emociones.

Pilar Rubert Saura- Coordinadora
Integradora Social
Dilatada experiencia en proyectos destinados a niños/as que presentan necesidades educativas especiales.
Coordinadora de la mayor parte de los Campus Natura que se han llevado a cabo hasta la actualidad.
