Día de la Afasia

DÍA DE LA AFASIA escrito por Claudia Sánchez y Alicia Fonfría

Las afasias son trastornos adquiridos del lenguaje expresivo y/o receptivo como consecuencia de una lesión cerebral localizada en las áreas del lenguaje del hemisferio izquierdo, tanto en adultos que ya han adquirido el lenguaje como en niños que se encuentran en proceso de su adquisición. La causa de la afasia puede ser un ictus, un tumor, una infección o un traumatismo craneoencefálico.

 A nivel personal, social  y económico, la afasia tiene un gran impacto en la vida de la persona que la presenta. Una de las principales funciones del lenguaje es que nos permite canalizar los pensamientos y comunicarnos con el entorno. Es por ello que la pérdida inmediata de las capacidades lingüísticas requiere de adaptaciones cognitivas y emocionales para afrontar la nueva situación.

Evaluación logopédica de la afasia

Antes de comenzar una intervención, es necesario realizar una exploración para determinar qué dificultades presenta. Es importante que los familiares aporten documentación clínica como informes neurológicos que nos facilitan conocer la zona de la lesión y por tanto poder realizar la intervención más enfocada al tipo de afasia que presentan. La evaluación del lenguaje no sólo pretende recopilar los errores, si no identificar cuáles son los procesos subyacentes alterados y, en consecuencia, establecer un plan de rehabilitación personalizado que debe revisarse en la medida en que se presenten cambios evolutivos.

Dentro de las dificultades en el habla y el lenguaje podemos observar diversas manifestaciones clínicas: dificultades para acceder al léxico, dificultades en la organización de los elementos de una frase, errores gramaticales y morfológicos, problemas en la organización del discurso, problemas de articulación (disartria)... Esta exploración se realizará mediante test de evaluación que valorarán los aspectos que acabamos de mencionar.

Una vez tengamos los resultados y conozcamos las debilidades y fortalezas de nuestro paciente, podemos elaborar unos objetivos que se conseguirán tras realizar un plan de intervención. Es muy importante tener en cuenta lo que el paciente quiere/necesita, ya que es un trabajo conjunto con la familia y el paciente.

La intervención es muy personalizada, ya que no hay dos personas que tengan una afasia igual, difieren en alguna característica o dificultad y las personas tienen necesidades u objetivos diferentes. El objetivo final siempre será recuperar la funcionalidad comunicativa. La recuperación requiere mucho esfuerzo y suele ser parcial, aunque es muy variable de unos casos a otros. La participación de la familia puede incrementar notablemente los resultados de la rehabilitación. Por tanto, además del trabajo que se realizará en las sesiones, se dan pautas a la familia para proporcionar una estimulación ambiental del lenguaje y colaborar en el trabajo diario necesario para optimizar la recuperación.

Darley (1975) señala nueve conclusiones con respecto a la terapia del lenguaje en caso de afasia:

  1. la terapia intensiva ejerce un efecto positivo sobre la recuperación
  2. cuanto más temprano se instale la terapia, mejores serán sus resultados
  3. cuanto más joven sea el paciente, mejores los resultados que se pueden esperar
  4. los resultados obtenidos dependen siempre de la etiología del daño
  5. los déficits menores tienen una evolución más favorable
  6. se pueden esperar mejores resultados si el paciente se encuentra libre de complicaciones asociadas
  7. la motivación del paciente, su crítica y otros factores personales influyen sobre los resultados
  8. ningún factor produce por sí solo una influencia negativa suficiente para desistir de la terapia
  9. el valor de la terapia no se limita a los progresos del paciente en el área deficitaria, influye también sobre sus actitudes, valores y relaciones sociales en general

Evaluación neuropsicológica de la afasia

El lenguaje, como función cognitiva que es, no se puede separar del resto de funciones cognitivas (atención, memoria operativa, funciones ejecutivas, etc.), de las que se nutre y ejerce influencia. En este sentido, el papel del neuropsicólogo es de gran relevancia, puesto que realiza un perfil cognitivo de las funciones mentales superiores de la persona tras la lesión cerebral que ha causado la afasia, esencial para guiar la intervención posterior.

Como se ha mencionado anteriormente, para elaborar un plan de rehabilitación individualizado del paciente es muy importante realizar una adecuada exploración de las funciones cognitivas que puedan afectar al lenguaje y, específicamente, identificar aquellos subprocesos del lenguaje que se encuentran alterados y preservados.

Existen dos baterías de evaluación para realizar la exploración: la batería BETA y la batería EPLA.

Batería para la exploración de los trastornos afásicos: BETA

La batería BETA evalúa los procesos linguísticos de comprensión y producción en el lenguaje oral y escrito. Está compuesta por 30 tareas en total que se agrupan en seis dominios: Comprensión Oral, Producción Oral, Lectura, Escritura, Semántica y Oraciones, cada una de ellas está formada por cinco pruebas.

Batería de evaluación del procesamiento lingüístico en la afasia: EPLA

La batería EPLA evalúa principalmente procesos léxicos. Esta formada por 58 tareas que se agrupan en cuatro factores: procesamiento fonológico, lectura y escritura, comprensión de dibujos y palabras, procesamiento de oraciones.

Rehabilitación de las afasias

Existe una técnica de rehabilitación de la afasia denominada REGIA (Rehabilitación Grupla Intensiva de la Afasia) que consiste en una terapia grupal (2-3 pacientes) que se aplica de forma intensiva (sesiones de tres horas diarias durante 10 días consecutivos) y cuyo objetivo es estimular el lenguaje oral y restringir otras modalidades de comunicación compensatorias.

Esta terapia está formada por 1.100 tarjetas con ilustraciones que representan las palabras y conceptos más útiles de la vida diaria de los pacientes. Así la técnica consiste en intercambiar y emparejar estas tarjetas agrupadas en 6 categorías:

  • Sustantivos
  • Pares mínimos
  • Colores
  • Números
  • Adjetivos
  • Frases o acciones

Esta terapia estimula la reorganización cortical del procesamiento del lenguaje.