Fisioterapia acuática

FISIOTERAPIA ACUÁTICA escrito por Estela García Martín, Terapeuta Ocupacional y Fisioterapeuta de XiCaEs

En los últimos años, la terapia acuática ha dado un auge gracias a los estudios en los cuales se demuestran los grandes beneficios que aporta a lesiones músculo-esqueléticas y neurológicas. Trabajar en la piscina permite una reducción del peso corporal entre un 85 y 90%, lo que aporta una mayor movilidad y permite la realización de una gran variedad de ejercicios, que de otra forma sería imposible hacerse en una camilla.

La presión constante del agua sobre el cuerpo del paciente aporta durante la sesión la posibilidad de reducir edemas (inflamación) por el estímulo al sistema linfático. Los traumas más habituales que se tratan con esta técnica son distrofias musculares, dolores lumbares, fracturas o esguinces e incluso se pueden realizar sesiones previas a algunas cirugías como puede ser el reemplazo de una cadera o una operación de ligamento cruzado anterior.

 A nivel físico aporta grandes beneficios, pero también a nivel psicológico, ya que los pacientes al ver que pueden realizar ejercicios y  reducir el dolor físico mejoran su estado de ánimo. Todos los beneficios mencionados anteriormente hacen posible que el impacto del trauma que han podido sufrir desaparezca y permitan llevar a cabo programas de rehabilitación más completos.

Una técnica específica de la terapia acuática es la Hidrocinesiterapia, la cual se utiliza después de un trauma o alguna cirugía. Se recomienda a personas con afecciones traumatológicas, ortopédicas, neurológicas y afecciones cardio-pulmonares.

Se debe conocer la diferencia entre la hidrocinesiterapia y la gimnasia acuática, ya que la primera sirve en procesos de rehabilitación del movimiento y la segunda mejora la condición física, aportando un entrenamiento que aumentará a la larga el tono muscular. 

Se pueden encontrar algunos inconvenientes de realizar terapia acuática como pueden ser las condiciones del agua (la temperatura), ya que para que aporte todos los beneficios mencionados debe estar entorno a los 30 º C o la accesibilidad a la piscina, que en la mayoría de ocasiones no está adaptada para las personas con movilidad reducida.

En resumen, los beneficios de realizar terapia acuática son muchos: aumenta la movilidad articular, aumenta la fuerza, la resistencia, aumenta el tono muscular, reduce el dolor al relajar los músculos y, aunque se pueden encontrar algunos inconvenientes, no evita que cada vez los fisioterapeutas nos interesemos más en una técnica que aporta tantos beneficios.

Estela García Martín- Terapeuta Ocupacional y Fisioterapeuta

Graduada en Terapia Ocupacional y Fisioterapia por la Universidad Católica San Vicente Mártir de Valencia.

Trayectoria profesional: terapeuta ocupacional en centros para personas con enfermedad mental y en una escuela infantil inclusiva. Fisioterapeuta en una clínica privada.

Actualmente trabaja en Xicaes realizando intervenciones de Terapia Ocupacional y Fisioterapia con los niños y sus familias.